¡Usted no lo haga! Estas son 30 prácticas pedagógicas sexistas que debes evitar

Los movimientos feministas han evidenciado nuevamente que la educación reproduce desigualdades. Aquí un listado de prácticas debes dejar atrás.

ESCRITO POR: admin

Los movimientos feministas han evidenciado nuevamente que la educación también es un espacio que reproduce desigualdades. Aquí un listado de aquellas prácticas —muchas veces naturalizadas— que es necesario dejar atrás en el espacio escolar para desarrollar todo el potencial de nuestras y nuestros estudiantes.

En los últimos días, la necesidad de avanzar hacia una educación no sexista se ha instalado en la opinión pública, gracias a los movimientos estudiantiles feministas. A demandas en torno a la existencia de protocolos sobre acoso y abuso sexual, también se han levantado voces que exigen un trato más igualitario desde la enseñanza.

Y es que, efectivamente, la literatura revela que —aunque cada vez menos— aún existen prácticas pedagógicas que reproducen estereotipos y contribuyen a perpetuar las brechas de género. Esto puede tener un profundo impacto sobre los y las estudiantes, limitando las posibilidades de desarrollar todo su potencial.

¿Cómo dejar atrás estas prácticas? Lo primero es tomar conciencia del sexismo cotidiano y comenzar a intencionar prácticas más inclusivas. Por eso, a continuación te mostramos 30 acciones que es hora de superar en las escuelas. ¡Usted no lo haga!

1.- No asignes tareas, talleres o proyectos distintos por género. Niños y niñas pueden apoyar en el aseo, cocinar, construir de la misma forma.

2.- No asumas que los y las estudiantes tienen distinta disposición al aprendizaje (como nivel de atención, disciplina, interés).

3.- No le digas sólo a los hombres que sean “caballeros” con sus compañeras, sino que motiva un clima de respeto sin distinción alguna.

4.- No incentives la competencia entre niños y niñas.

5.- No motives el gusto por las áreas del conocimiento de acuerdo a género. Ellos y ellas tienen habilidades para aprender sobre ciencia, artes, deportes. Frases como “las niñas son malas para matemáticas” nada aportan y mucho dañan. Los y las estudiantes pueden tener distintos intereses, pero las expectativas diferenciadas de sus docentes operan en su contra.

6.- No les digas a las niñas que deben ser más “limpias” y “ordenadas” que los niños. Una higiene apropiada impacta de la misma forma en el desarrollo de las personas.

7.- No excluyas a las estudiantes de la participación en deportes como el fútbol o básquetbol. La actividad física es necesaria y beneficiosa para todas las personas por igual.

8.- No promuevas la valorización de la apariencia física y sí de las capacidades. ¿En tu escuela aún se escoge “reinas” o “misses”?

9.- No le pidas más ayuda a los hombres en tareas que impliquen ayuda física, como mover una mesa, por ejemplo.

10.- No apliques sanciones disciplinarias diferenciadas.

11.- No promuevas el liderazgo y la participación según género. Intenciona la paridad en los distintos espacios.

12.- No invisibilices el aporte de las mujeres. Incorpora en el currículum escolar a las grandes mujeres de la historia.

13.- No hables sólo para ellos, por ejemplo: “vamos a hacer un trabajo, niños”. Utiliza el lenguaje inclusivo. No es tan difícil como parece, a veces es tan simple como decir “la humanidad” en vez de “el hombre”.

14.- No hagas preguntas desafiantes sólo a los niños.

15.- No utilices frases como “no seas niñita”, “los niños no lloran” o “las niñas no deben hablar fuerte”.

16.- No des instrucciones del tipo: “siéntate como señorita” o “párate como hombre”. Promueve que todos y todas se expresen con libertad.

17.- No sientes a los niños “desordenados” con las niñas para que “se porten bien”, asignándole un rol formado y de cuidado a la menor.

18.- No permitas que los niños monopolicen los espacios comunes, como los patios. Promueve que todos los espacios sean ocupados sin acaparamientos.

19.- No solicites disfraces diferenciados: Por ejemplo: “niñas vengan disfrazadas de princesas; niños, de superhéroes”. Intenciona disfraces que no contribuyan a los estereotipos.

20.- No restrinjas el uso del buzo. Que niños y niñas asistan a clases con la mayor comodidad posible, el movimiento libre también aporta a los aprendizajes.

21.- No hagas diferencias en los regalos o reconocimientos. Opta por premios que fomenten la creatividad más allá del género.

22.- No uses frases como “colores más femeninos” (para hablar de los más claros) o “colores más masculinos” (para hablar de los oscuros).

23.- No des atención distinta a niños y niñas.

24.- No seas indiferente ante acciones sexistas. Hazle ver a tus estudiantes cuando están actuando de forma discriminatoria.

25.- No tengas actitudes diferenciadas con los y las apoderadas. En las reuniones pide apoyo a padres y madres: los varones también puedes servir el té o poner la mesa.

26.- No separes la fila en hombres y mujeres, ¡no hay ninguna necesidad! Haz una sola para actos o el ingreso a clases.

27.- No hagas leer mayoritariamente a escritores. Revisa la lista de libros que das a tu curso y ve cuántos son escritos por hombres y cuántos por mujeres. Intenciona la paridad en este aspecto para que tus estudiantes conozcan distintas visiones del mundo.

28.- No uses materiales de clases con contenido sexista o úsalos para problematizar e intencionar la reflexión. Que el sexismo no pase desapercibido en tu clase.

29.- No digas frases como “es que los niños son más bruscos” o “las niñas son más delicadas”. Un buen comportamiento no distingue género.

30.- No armes rincones temáticos separados por sexo, como por ejemplo un espacio con herramientas de construcción para niños y otro con herramientas de cocina para niñas.

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