Leonor Varas: “El Sistema de Admisión no se ha adaptado a los cambios que ha vivido el país”

A pesar de que el Sistema de Admisión experimentará modificaciones luego de la promulgación de la Reforma a la Educación Superior, la directora del Demre asegura que es necesaria una transformación total de los mecanismos de acceso, que abra las puertas a una mayor diversidad de estudiantes. Cambios en los contenidos de las pruebas, mayor … Continuar leyendo “Leonor Varas: “El Sistema de Admisión no se ha adaptado a los cambios que ha vivido el país””

ESCRITO POR: Educación 2020

A pesar de que el Sistema de Admisión experimentará modificaciones luego de la promulgación de la Reforma a la Educación Superior, la directora del Demre asegura que es necesaria una transformación total de los mecanismos de acceso, que abra las puertas a una mayor diversidad de estudiantes. Cambios en los contenidos de las pruebas, mayor flexibilidad en la rendición y la incorporación de un comité evaluador son algunas de las propuestas.   

Hace algunas semanas el Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional (Demre) organismo encargado del proceso de rendición de la PSU entregó al Ministerio de Educación (Mineduc) ocho propuestas para cambiar el actual sistema de admisión. Leonor Varas, directora del Demre, explica que estos cambios son necesarios para responder a las necesidades actuales del sistema de educación y para garantizar el acceso a la Educación Superior a estudiantes que hoy son excluidos.

¿Cuál es su opinión sobre el sistema de acceso actual?

El sistema fue pensado, diseñado e implementado en una realidad distinta de la actual y quedó, de algún modo, desajustado a los cambios que ha vivido el país. Este sistema es heredero de uno en el que solo accedía la élite a la educación superior y esa élite estaba formada por jóvenes que salían de colegios Humanista-Científicos. Actualmente tenemos un sistema donde el 44% de los que ingresan a primer año no son de la promoción del año. Estamos hablando de un sistema educacional que cambió, las necesidades que han aparecido pintan un panorama totalmente distinto y ahí hemos tenido dificultades para adaptarnos y realizar los cambios.

¿Por qué ha sido difícil hacer el cambio?

Producto de donde está radicada la decisión de realizar el cambio, que es en los rectores. Es complicado porque ellos tienen otras preocupaciones. Pero la solución sería tan simple como que los vicerrectores académicos fueran los que se preocuparan de esto, ya que son las autoridades relacionadas con el ingreso. A mediados de mayo, en Valparaíso, hubo un seminario en la U. Técnica Federico Santa María y en el panel de vicerrectores académicos surgieron las mismas necesidades de cambios que ya hemos propuesto.

¿Cuáles son esas propuestas?

Hay ocho propuestas. Una de las más importantes es que la prueba de Matemática tiene que cambiar. Hubo dos auditorías internacionales que nos dijeron que es demasiado difícil para el conjunto de la población que la rinde (…). Se puede hacer una prueba con un temario que no vaya más allá de segundo medio y que sea de contenidos nucleares. Ahora, más que cambiarla completamente, lo que hay que hacer es dividirla en dos: una básica para todos y otra más específica para los que quieran ingresar a ingeniería, física o matemática.

Y, ¿en Lenguaje?

En lenguaje hay un detalle que tiene que ver con la medición indirecta de la escritura, que es el plan de redacción y que no se relaciona con ninguna medición directa de la escritura. Eliminar esa parte permitiría reducir el número de preguntas. Tenemos pruebas muy largas y sería bueno acortarlas. Si sacáramos esa parte, la prueba de Lenguaje quedaría en 55 preguntas y si dividimos la de Matemática, ambos test podrían tener hasta 55 preguntas.

¿Cuáles son otras propuestas?

Es urgente tener un comité técnico internacional que evalúe todos los años cada proceso. Esto es un proceso muy delicado, de grandes consecuencias para las personas. Hay que certificar lo que se está haciendo y se necesita una mirada de afuera que dé garantías públicas. Eso es una medida de transparencia que tranquiliza a todos.

También se ha referido a hacer la prueba en otras fechas…

Se trata de desacoplar la prueba del proceso de selección. Me refiero a tomar una prueba, por ejemplo, en septiembre, lo que además quitaría el estrés de quienes al momento de dar la prueba, por alguna u otra razón, aún no tienen sus antecedentes de notas. Para rendir la prueba no se necesita estar egresado de cuarto medio. Quizás se podría hacer una prueba en invierno y otra en septiembre.

¿En qué está trabajando el Demre ahora?

Nosotros estamos desarrollando pruebas de competencia, que son test básicos que ya han sido piloteados por 7 mil estudiantes, para probar nuevos tipos de preguntas. Las pruebas tienen contenidos hasta segundo medio y son tipo PISA, que mide competencias y habilidades. Ahora, estas pruebas no son lo único que se necesita para un sistema de acceso. En el caso de estudiantes que ingresan a ingeniería se debe saber cuánta matemática o física saben, por lo cual se necesitan pruebas específicas.

¿Qué características tienen estas pruebas básicas?

Estas pruebas básicas de competencia son las más difíciles y delicadas de diseñar, pero son un aporte que tenemos que hacer. Por ejemplo, en estas pruebas se mide cómo los jóvenes aplican el conocimiento a una situación real, lo que significa que la pregunta presenta un contexto, lo que aumenta el riesgo de que ese contexto no sea conocido por todos, por lo que habría un comportamiento diferencial dependiendo, por ejemplo, si vives en la ciudad o en el campo, si tienes recursos o no.

¿Qué resultados han arrojado estas pruebas piloto?

En los pilotajes que hemos hecho se acortan las brechas, porque son pruebas de resolución de problemas. Entonces, si bien quizás los jóvenes del nivel socioeconómico más vulnerable no tienen todos los contenidos, sí tienen más habilidades (…). La brecha socioeconómica aumentó con la PSU, con la PAA era menos y eso pasó porque se transitó de una prueba de habilidades a una de contenido. Hoy tenemos un sistema educacional tan heterogéneo, donde las oportunidades de aprender son tan distintas y, por otro lado, tenemos una prueba que mide hasta el último detalle del currículum, entonces es un test que va a perjudicar a las personas que tuvieron menos oportunidades de cubrir el currículum.

¿Han obtenido respuesta respecto a las propuestas?

Por ahora no. Hay otras preocupaciones y uno podría decir que han estado preocupados de otras cosas. Hubo una reforma de la que se tuvo que conversar mucho.

En caso de incorporarse estos cambios, ¿cuál sería el mayor impacto?

Creo que sería en la diversidad. Hoy es claro que queremos que en la universidad haya diversidad, no queremos que todos los estudiantes sean iguales, porque eso empobrece al sistema. Es casi como en la biodiversidad: necesitamos variedad, no queremos que haya solamente una especie. Eso es pésimo para la evolución, para el futuro, para nuestras posibilidades de adaptarnos a los cambios. Entonces necesitamos diversidad y tenemos que preocuparnos de tener una multiplicidad de instrumentos que nos permitan seleccionar en las diversas poblaciones.

 

Categorías
Temas

SUSCRÍBETE AL REPORTE DIARIO DE LAS PRINCIPALES NOTICIAS SOBRE EDUCACIÓN

Compartir