Informe de Educación 2020: Directores declaran ocupar entre el 40% a 80% de su tiempo en tareas administrativas

En Educación 2020 elaboramos un informe donde planteamos cuatro principales propuestas para avanzar en la desburocratización.

ESCRITO POR: admin

En Educación 2020 elaboramos un informe —que incluye la  revisión de las exigencias, entrevistas y una encuesta— donde planteamos cuatro principales propuestas  para avanzar en la desburocratización. ¿El objetivo? Simplificar las obligaciones administrativas para que los equipos directivos se enfoquen en lo principal: ser líderes pedagógicos para mejorar la calidad de los aprendizajes.

En conversaciones que hemos sostenido con equipos directivos, tanto para elaborar nuestro Plan Nacional como en el trabajo en escuelas, confirmamos que uno de los principales obstáculos para avanzar en la calidad es la excesiva carga administrativa que afrontan los equipos directivos y que les ocupa tiempo valioso que podrían destinar a su labor más importante: ser líderes pedagógicos para promover aprendizajes de calidad.

Considerando esta realidad y con el objetivo de aportar en la discusión de política educativa, en Educación 2020 elaboramos un informe titulado “Menos carga administrativa, más calidad educativa”, en el que revisamos el cuerpo de obligaciones sobre las escuelas, sostuvimos entrevistas con 12 directores y directoras, y realizamos una encuesta a 229 líderes de distintos puntos del país.

¿Los principales hallazgos de este trabajo? El 74% de las personas consultadas destina entre un 40% a un 80% de su tiempo laboral en las tareas administrativas. Si hacemos un zoom a esta cifra, el mayor mayor porcentaje (37,12%) se concentra entre el 60% y 80%, es decir, son directores y directoras que orientan hasta 35 horas semanales a este tipo de tareas.

Si bien existe consenso en que es necesario contar con una normativa clara, que garantice el buen funcionamiento de los establecimientos y el bienestar de las comunidades educativas, gran parte de los directores advierte que existen mecanismos de control que se encuentran obsoletos, se duplican o incluso rayan en lo absurdo, por lo cual coinciden en la necesidad de una poda burocrática.

Por ejemplo, en una pregunta abierta, el 43% asegura que el registro físico de documentos (como la asistencia) es una labor desactualizada, que les quita tiempo valioso y que es información que se puede respaldar en plataformas online. Una de las personas encuestadas indica que “los profesores registran notas y asistencia a clases en el libro digital y por escrito. No tiene sentido llevar la información en ambos”.

Vinculado a lo anterior, 30% afirma que muchas de las solicitudes se repiten entre los organismos fiscalizadores: “Nos solicitan una y otra vez el envío de información que ya está en el SIGE (Sistema de Información General de Estudiantes) como la dotación docente, nómina de estudiantes, puntajes Simce históricos”, manifiesta otro encuestado. Consultados sobre cuáles son estas tareas duplicadas, la mayoría manifiesta que es información sobre matrícula y asistencia (22%), y oficios o documentación para “evidencia de casos” (17%).

Respecto de la proveniencia de las solicitudes, la mayoría de los directores de los establecimientos subvencionados señalaron que son principalmente del nivel central (Mineduc, Superintendencia de Educación o Agencia de la Calidad), mientras que los colegios municipales declararon que son los sostenedores quienes realizan la mayor cantidad de solicitudes.

Lo anterior refleja que sobre los establecimientos municipales recae el mayor peso administrativo, al recibir tanto exigencias de los Departamentos de Educación Municipales como del nivel central. Esperamos que la nueva estructura de la educación pública permita reforzar ese nivel y entregar mayor apoyo en tareas administrativas a las escuelas públicas.

Además de la duplicidad de requerimientos, también los equipos directivos deben enfrentar solicitudes que muchas veces rayan en lo absurdo. Se trata de horrores administrativos que si bien no están a la orden del día se imponen sobre las escuelas sin aportar en nada a una  educación de calidad.

En los relatos expresados ante la pregunta de cuál es el mayor absurdo burocrático al que se han visto enfrentados es posible ver respuestas como: “Me solicitaron 3 cotizaciones por la copia de 6 llaves, que tenía un costo de $5 mil”, “Tuve que guardar tóner sin tinta por la fiscalización” o “En una rendición SEP, para comprobar que la actividad navideña existió, debimos hacer venir a la persona que hizo de viejo pascuero”.

Propuestas

A partir de esta información, elaboramos propuestas para el corto y largo plazo que agrupamos en cuatro grandes temas: un plan para desburocratizar, eficiencia en la gestión de recursos, mejores herramientas de información e innovaciones institucionales inmediatas.

1.-  Un plan para desburocratizar. Chile necesita discutir sobre la coordinación, pertinencia y funcionamiento de los diversos programas y exigencias normativas. Es necesario contar con un plan de desburocratización y en esa conversación deben estar presentes los diversos actores del sistema educativo, incluidos representantes de las escuelas y sostenedores.

2.- Eficiencia en la gestión de recursos. Necesitamos optimizar la gestión de recursos, haciéndola más eficiente y aumentando los niveles de confianza. Para eso no sólo debemos replantear la forma y el sentido de la actual rendición de recursos, sino que debemos modificar el sistema de financiamiento, simplificando su estructura.

3.- Mejores herramientas de información. La entrada a la sociedad digital nos exige incorporar las herramientas de información, de modo que alivianen la carga administrativa. Es necesario sacar lo mejor de la plataforma SIGE, para que reduzca la burocracia y libere a los equipos directivos de tareas que hoy se duplican en papel y en digital.

4.- Innovaciones institucionales inmediatas. Proponemos mejorar la comunicación entre el nivel central y las escuelas para fortalecer la confianza y la comprensión de las normas. Además, debemos reforzar el rol de los sostenedores en el apoyo con las tareas administrativas que recaen en la escuela y evaluar el impacto de nuevas regulaciones, a través de informes de viabilidad.

Si no es ahora, ¿cuándo?

En Educación 2020 creemos que ya es momento de detonar una reingeniería integral al ecosistema de normas que se relacionan con la escuela, revisando la batería de programas que se aplican en las escuelas y otras obligaciones administrativas que se ciernen sobre los establecimientos.

Este proceso de redefinición es esencial. Puede durar un largo tiempo, incluso entre dos y tres periodos de gobierno, por lo cual no hay tiempo que perder. Liberar a los directores de tareas que los alejan de sus objetivos pedagógicos es una importante arista en la creación de condiciones para la mejora educativa, que ponga al estudiante, al docente y los equipos directivos en el centro.

Mira el informe completo aquí: “Menos carga administrativa, más calidad educativa”.

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