Gobierno queda en categoría insuficiente: sólo ha cumplido el 17% de sus compromisos educativos

Un análisis que realizamos en Educación 2020 reveló que no han existido avances en importantes temas comprometidos en el programa de Gobierno y en la cuenta pública del año pasado. De hecho, cerca del 50% de las medidas han tenido un progreso nulo. Primer año reprobado. Así de categórica es nuestra opinión respecto del cumplimiento … Continuar leyendo “Gobierno queda en categoría insuficiente: sólo ha cumplido el 17% de sus compromisos educativos”

ESCRITO POR: Comunicaciones Educación2020

Un análisis que realizamos en Educación 2020 reveló que no han existido avances en importantes temas comprometidos en el programa de Gobierno y en la cuenta pública del año pasado. De hecho, cerca del 50% de las medidas han tenido un progreso nulo.

Primer año reprobado. Así de categórica es nuestra opinión respecto del cumplimiento de las medidas educativas comprometidas por el actual Gobierno en su programa y en la cuenta pública del año pasado. Y es que de los anuncios, sólo se ha cumplido un 17% y se ha avanzado en un 33%, cifras que, a todas luces, deja a esta gestión en la categoría de desempeño insuficiente, haciendo la analogía con el sistema escolar.

A juicio de Alejandra Arratia, directora Ejecutiva de Educación 2020, lo que más preocupa en este escenario es que no ha existido priorización en las medidas educativas de mayor impacto. “Muy por el contrario, el Gobierno ha focalizado sus esfuerzos en medidas que no sólo no estaban en su programa, sino que, además, creemos que son un retroceso en materia de equidad y justicia, y que van en la dirección opuesta de la sociedad que queremos construir a partir de la educación: una más inclusiva, donde se valore la diversidad, donde prime el diálogo para resolver los conflictos y donde todos y todas tengan las mismas oportunidades de desarrollarse integralmente”, añadió Arratia.

A continuación un análisis del cumplimiento de los compromisos por nivel educativo:

| Educación Parvularia: Vemos con buenos ojos que la Educación Parvularia se haya transformado en el nivel prioritario en este primer año de Gobierno, considerando que los primeros años de vida son fundamentales en la formación de toda persona y que el acceso a educación inicial de calidad es un factor que influye en la disminución de las brechas socioeconómicas, lo que es relevante en un país tan segregado como Chile.

“Han existido importantes avances, como el aumento de recursos a jardines VTF, establecer el derecho a sala cuna universal para madres trabajadoras y, aunque no estaba en los compromisos, también valoramos la creación de la Ruta de Acompañamiento a la Parentalidad Positiva y Crianza Respetuosa”, precisa la directora..

No obstante, manifiesta preocupación respecto a la visión del Gobierno, que se centra en un financiamiento basado en la asistencia y una sala cuna universal con foco en el ámbito laboral y no pedagógico. “Además, nos preocupa la falta de medidas para aumentar la cantidad de profesionales del área. Hoy existe un déficit que podría afectar a la educación parvularia, por la mejora de los coeficientes técnicos (adultos por niño en sala) a partir del 2021”, dice Arratia.

| Educación Escolar: El gran pendiente es la Educación Escolar, nivel en el que no se ha priorizado lo más importante: mejorar la calidad educativa en la sala de clases. “Si bien valoramos que se haya avanzado en desburocratizar las escuelas, con el Plan Todos al Aula y la creación de un Centro de Innovación Pedagógica, consideramos que es necesario impulsar medidas para mejorar los aprendizajes, a través de estrategias que permitan poner en el centro a los y las estudiantes. En el programa de gobierno había muchas expectativas respecto a la mejora en la sala de clases. Sin embargo, esto no está contemplado en las diversas medidas anunciadas y en discusión”, afirma la directora.

En este sentido, Arratia añade que “en Educación Escolar el Gobierno ha estado muy centrado en medidas que creemos que no van en la dirección más adecuada. Tras los resultados del último SIMCE urge que nos centremos en las experiencias educativas de los y las estudiantes. Y para esto también se deben focalizar los esfuerzos y el compromiso en implementar adecuadamente leyes como la Nueva Educación Pública, que precisamente apunta a la mejora educativa en establecimientos públicos”.

Otro aspecto que nos preocupa es que no se ha cumplido el compromiso de mejorar los incentivos para el profesorado que trabaja en establecimientos de alta vulnerabilidad y tampoco han existido avances en materia de carrera directiva.

| Educación Técnico Profesional

Valoramos la priorización de la Agenda TP, que muestra un interés por priorizar la Educación Técnico Profesional, modalidad eternamente postergada por la política pública, a pesar de que concentra a casi la mitad de los estudiantes del sistema, en su mayoría en situación de vulnerabilidad.

“La educación TP siempre ha estado relegada, por lo cual nos alegra que, al menos, se haya transformado en una modalidad de la cual se habla y en torno a la cual existe voluntad de mejorar. Sin embargo, creemos que falta mucha información sobre el grado de avance de las medidas que se han comenzado a desarrollar e, igualmente, nos parece preocupante que la mitad de los compromisos no se han concretado”, dice Arratia.

Agrega que es urgente que se impulsen acciones para mejorar la calidad de todos los liceos TP del país y no sólo un grupo de ellos. “El anuncio de creación de Liceos Bicentenario TP nos parece insuficiente para abordar las grandes brechas que presentan la gran mayoría de los establecimientos”, precisa.

| Educación Superior

En este nivel no se ha cumplido ninguno de los compromisos y sólo el 16% se encuentra en desarrollo. “El país tiene una deuda con la educación superior estatal que requiere de un esfuerzo que se plantee metas de largo plazo. El Estado tiene una responsabilidad especial con sus instituciones y no hemos visto que el Gobierno apunte en ese sentido”, manifiesta la directora.

También se comprometió la creación de un nuevo Sistema Solidario de Acceso a la Educación Superior (Gratuidad, Becas y nuevo sistema de créditos estatales), pero la gratuidad continúa siendo una problemática para los estudiantes y las instituciones, que el Gobierno no ha querido abordar. También se presentó una iniciativa de crédito solidario, pero esta ha tenido un avance casi nulo en su tramitación.  

Además, resulta preocupante que las medidas que apuntan a fortalecer la Investigación, Desarrollo e Innovación sean promesas de campaña aún sin cumplir. En este sentido, además, es necesario que se entreguen fondos basales a las instituciones de educación superior, para que puedan fortalecer áreas de I+D+i.

| Análisis legislativo

Desde la perspectiva legislativa, durante este año el Gobierno ha presentado ocho proyectos de ley, de los cuales sólo uno ha sido aprobado, no estando exento de una álgida discusión y significativos cambios antes de su puesta en marcha. Se trata de la iniciativa más conocida como Aula Segura, aún cuestionada por su efectividad en la prevención de la violencia escolar.

Los otros siete proyectos están en trámite, la mayoría sólo con la aprobación de la idea de legislar. El proyecto que propone un crédito solidario que reemplaza al CAE incluso sigue sin ser votado en general por la Comisión de Educación.

Lo anterior, según Alejandra Arratia, es un claro reflejo de lo polarizada que ha estado la discusión. “Si queremos avanzar en educación tenemos que llegar a acuerdos. Creemos que hoy es necesario que elevemos el nivel del debate, desde una política de consenso, dialogante, que nos convoque transversalmente para mejorar la calidad educativa, preocupándonos de lo realmente sustantivo y trabajando por implementar las reformas de la mejor manera”, concluye.

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