Educación Parvularia: valorar para avanzar

Como instituciones de la sociedad civil, consideramos que es necesario mirar en perspectiva los avances que se han realizado en el último tiempo para mejorar la Educación Parvularia, con el fin de seguir avanzando en políticas de Estado que nos permitan afrontar los desafíos que aún tenemos respecto a la formación integral de los niños … Continuar leyendo “Educación Parvularia: valorar para avanzar”

ESCRITO POR: Educación 2020

Como instituciones de la sociedad civil, consideramos que es necesario mirar en perspectiva los avances que se han realizado en el último tiempo para mejorar la Educación Parvularia, con el fin de seguir avanzando en políticas de Estado que nos permitan afrontar los desafíos que aún tenemos respecto a la formación integral de los niños y niñas.  

En los últimos años se realizó un arduo trabajo para tener una institucionalidad que promueva el fortalecimiento del desarrollo integral de los niños y niñas. En el Congreso se aunaron esfuerzos para aprobar la ley que creó la Subsecretaría, que tiene como objetivo promover políticas públicas para este nivel, y la Intendencia, encargada de resguardar la calidad de la educación en esta etapa.  

También hemos avanzado significativamente en cobertura. El reciente informe de la OCDE, Education at Glance, revela que desde el 2005 las tasas de participación en Educación Parvularia se duplicaron en Chile, representando uno de los crecimientos más significativos de los países de la organización, sólo superado por Polonia y Turquía. Estos son logros que nos pertenecen a todos y, como país, debemos sentirnos orgullosos de que hoy sean más niños y niñas los que acceden a la Educación Parvularia.

Además, se aprobaron las Bases Curriculares, con un enfoque pertinente y actualizado respecto al desarrollo integral de niños y niñas entre 0 y 6 años, y tal como también lo destaca la OCDE, se han destinado importantes recursos para fortalecer  el nivel. Chile es hoy uno de los países de la organización que más ha aumentado el gasto en esta etapa, llegando a un 1,1%, que incluso supera el promedio, de 0,8%.

Estos grandes avances se lograron en un periodo donde el país estuvo bajo gobiernos de distinto color político, lo que demuestra que cuando se alcanzan acuerdos transversales y se trabaja de forma mancomunada, es posible establecer políticas de Estado que apunten a mejorar la educación. Con todo, aún hay desafíos en la mesa que asume el actual gobierno. Hoy es el momento de valorar lo recorrido y mirar hacia adelante, enfocándonos en los retos que tenemos y que son urgentes de abordar.

Es crucial que sigamos avanzando en la cobertura, porque aún estamos lejos de los países más desarrollados. El promedio de cobertura de 0 a 5 años llega a un 53% en Chile, mientras que los países de la OCDE alcanzan un 70%. Para lograr esto, hay que profundizar y mejorar el sistema de información y estimación de la demanda de salas cuna y jardines infantiles. En este aspecto, también creemos que es necesario explorar nuevas modalidades de atención que sean más flexibles y atingentes a las necesidades actuales. Una idea que ya se está investigando son los Centros de Aprendizaje Familiar (CAF), espacio que busca aumentar la cobertura, con calidad y flexibilidad, haciendo partícipes a las comunidades y las familias.

Por otro lado, se deben implementar mecanismos de seguimiento que permitan mejorar la calidad de la experiencia que tienen los niños y niñas en la Educación Parvularia. Si bien hemos avanzado con la creación de la Intendencia, aún está pendiente la definición e implementación de mecanismos claves para el aseguramiento de la calidad, como los estándares indicativos de desempeño de salas cuna y jardines infantiles. En esta línea, valoramos el anuncio realizado por el gobierno respecto al primer catastro nacional de párvulos, docentes y sostenedores. Gracias a esto, el primer nivel educativo se incorporará al Sistema de Información General de Estudiantes (SIGE), lo que permitirá tener la información centralizada sobre salas cuna y jardines infantiles.

Además, es fundamental ajustar la cantidad de adultos por niño (coeficiente técnico), elemento crucial a la hora de mejorar la calidad de las oportunidades de aprendizaje de niños y niñas. Hoy, para sala cuna se establece la obligación de contar con un educador o educadora cada 42 niños y niñas y un técnico o técnica por cada 7, cifras muy alejadas de la OCDE, donde en promedio hay un profesional cada 24.  

Lo anterior da cuenta de un déficit de profesionales, que se hace más preocupante al ver la disminución de matrícula. Hemos aumentado cobertura sin considerar el incremento de profesionales y, por lo tanto, debemos impulsar políticas que motiven a que más personas estudien la carrera de Educación Parvularia. Esto debe ir de la mano de una mejora en la formación de los estudiantes y la generación de mecanismos que fortalezcan los conocimientos y habilidades de los y las profesionales.

Por último, es necesario mejorar los mecanismos de financiamiento, dejando atrás el sistema basado en asistencia y equiparando los montos que reciben los jardines Junji, Integra y Vía Transferencia de Fondos (VTF). Estos últimos reciben fondos considerablemente menores, lo que evidentemente tiene un impacto negativo en su funcionamiento. Tenemos que garantizar que todos los jardines cuenten con un sistema equitativo.

Esta es una gran montaña que escalar, que requiere que trabajemos en conjunto. Estamos en un momento crucial, que no podemos dejar escapar. Es hora de mirar a largo plazo y trabajar juntos para promover una Educación Parvularia de calidad, con buena cobertura, con excelentes profesionales y sin distinciones, basados en la convicción de que un país se construye desde el cuidado y la promoción del desarrollo integral de sus niños y niñas.

Desde la sociedad civil queremos recalcar nuestro compromiso con la promoción y apoyo de políticas de Estado en educación, reforzando la prioridad que hoy tiene la Educación Parvularia. Así como el país es capaz de abordar con altura de miras y transversalmente los temas relacionados con política internacional, confiamos en que se puede hacer lo mismo cuando hablamos de primera infancia. Así lo demandan los niños y niñas de nuestro país.

Alejandra Arratia
Directora Ejecutiva Educación 2020.

Marcela D’Achardí
Académica UAH.

Marta Edwards
Directora Ejecutiva Cedep.

Alejandra Falabella
Académica UAH.

Claudia Fassani
Jefa Nacional de Educación Inicial del Hogar de Cristo.

Mónica Manhey
Académica U. de Chile.

Marcela Marzolo
Presidenta Fundación Oportunidad.

Francisco Morales
Presidente FEUC.

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