Ausentismo escolar: ¿Por qué ocurre y con qué estrategias abordarlo?

En lo grueso, Chile ostenta buenos indicadores educativos: alta cobertura, baja deserción. Buenas cifras que invisibilizan el problema del ausentismo escolar. Esta semana, Publimetro publicó una nota en la que señalaba que el 40% de los niños y niñas de colegios públicos tuvo ausentismo crónico durante 2015. Es decir, medio millón de estudiantes. El ausentismo … Continuar leyendo “Ausentismo escolar: ¿Por qué ocurre y con qué estrategias abordarlo?”

ESCRITO POR: Educación 2020

En lo grueso, Chile ostenta buenos indicadores educativos: alta cobertura, baja deserción. Buenas cifras que invisibilizan el problema del ausentismo escolar. Esta semana, Publimetro publicó una nota en la que señalaba que el 40% de los niños y niñas de colegios públicos tuvo ausentismo crónico durante 2015. Es decir, medio millón de estudiantes.

El ausentismo es uno de los antecedentes de la deserción, la que se sufre especialmente en la enseñanza media y todavía más en los establecimientos técnico profesionales. Además, afecta al 12% de los quintiles más pobres y sólo al 1,6 de los más ricos. Al observarlo con perspectiva de género, la deserción golpea más a niños que a niñas.

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Para Nicole Cisternas, investigadora de Política Educativa de Educación 2020, otro efecto nocivo del ausentismo es su incidencia en el aprendizaje. “Cuando un niño está aprendiendo a leer hay un proceso que se desata y que necesita continuidad”. Y en la enseñanza media, el ausentismo afecta porque “en cuarto medio hay procesos académicos de transición y faltar a clases te resta preparación. También te pierdes el día a día de tu curso, la antesala de la graduación. Pierdes sentido de pertenencia”, agrega Loreto Jara, también investigadora en Educación 2020.

Miedo al bullying

En la misma nota de Publimetro, se aludía al “Programa Presente”, que busca revertir el ausentismo. Su fundadora, Rebeca Molina, señalaba allí posibles causas del problema:

—   Desconocimiento de las familias: a veces se minimiza o no se sabe el profundo impacto negativo que conlleva faltar.

—    Miedo: muchos niños y niñas prefieren no ir al colegio porque algo les causa temor, como el bullying.

—    Otras barreras: hay casos de estudiantes que conocen la importancia de ir a la escuela, pero no asisten por experiencias de trabajo infantil o embarazo.

El equipo de Educación 2020 complementa estas causas y advierte que muchas veces hay jóvenes que dejan de interesarse en el colegio porque se aburren o porque estar allí no les hace sentido. “En un país con una tremenda cantidad de horas de clases, con niveles de aprendizaje que están estancados, esos niños son violentados. Si apenas sabes leer en octavo básico obvio que vas a querer faltar, si no entiendes, si te aburres. Entonces te quedas atrás”, agrega Cisternas.

Por ello, es necesario desplegar estrategias complejas para atraer a niños, niñas y jóvenes y así evitar su ausentismo, considerando que quienes están en mayor riesgo son quienes sufren abandono social o provienen de sectores empobrecidos.

Adecuarse al contexto

El Centro de Liderazgo Educativo de Educación 2020 es un equipo de profesionales que acompaña escuelas para promover cambios. En su labor, han visto estrategias de colegios públicos que resultan efectivas para combatir el ausentismo escolar, cuyo éxito radica en comprender el contexto en el que la escuela se inserta.

“En el Liceo Técnico de Valparaíso tenían tasas muy altas de embarazo. Muchas niñas solas, sin familia. Se buscaron apoyos específicos para esos casos, por ejemplo, otorgándoles horarios más flexibles”, cuenta Lorena Jiles, asesora del Centro de Liderazgo Educativo.

A la vez, los programas más exitosos son los de foco preventivo. Es el caso de la municipalidad de Peñalolén, que mantiene un “Sistema de Alerta Temprana de Deserción Escolar” en sus colegios públicos, “en la que una dupla psicosocial realiza seguimiento de los casos de ausentismo, visitando a las familias, identificando tipologías de ausentismo y trabajando caso a caso”, añade Jiles.

En la experiencia de Educación 2020, las escuelas que atraen a sus estudiantes son aquellas que:

—   Previenen: poseen sistemas de diagnóstico y monitorean la asistencia a clases.

—    Gestionan en equipo: ajustan planes, programas y horarios en función de los estudiantes en riesgo.

—   Acompañan: entregan apoyo pedagógico y socioemocional.

Todo este trabajo, asimismo, debe diferenciar por nivel educativo. “Si un niño más chico falta al colegio es porque un adulto no está cumpliendo. En esos casos, el foco de trabajo está en la familia. Si es necesario se deriva a la asistente social y como último recurso se estampan denuncias. En cambio cuando es más grande pasa mucho por él, ahí tienes que ver qué le pasa o cómo le motivas, cómo lograr que construya un proyecto de vida entorno a la escuela”, concluye Jiles.

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