#AMezclarse: El Liceo Carmela Carvajal y su innovadora apertura a la no selección académica

En los colegios públicos de Providencia ocurre algo extraño: cuando los estudiantes terminan la educación básica, el municipio no tiene cómo garantizarles la continuidad de la enseñanza media en alguno de sus liceos. El motivo: estos establecimientos tienen una demanda tan alta, que los alumnos de Providencia quedan prácticamente sin cupos. Este problema se cruzó … Continuar leyendo “#AMezclarse: El Liceo Carmela Carvajal y su innovadora apertura a la no selección académica”

ESCRITO POR: Educación 2020

En los colegios públicos de Providencia ocurre algo extraño: cuando los estudiantes terminan la educación básica, el municipio no tiene cómo garantizarles la continuidad de la enseñanza media en alguno de sus liceos. El motivo: estos establecimientos tienen una demanda tan alta, que los alumnos de Providencia quedan prácticamente sin cupos.

Este problema se cruzó con uno de los ejes del programa de la alcaldesa Josefa Errázuriz. “Un año antes de la reforma educativa, Providencia empezó procesos de inclusión para quitarle terreno a la selección académica”, explica Mariano Rosenzvaig, Director de Educación de Providencia. El resultado fueron los cupos de transferencia: la reserva de, al menos, el 10% de la oferta de admisión de los liceos de Providencia para el ingreso de estudiantes de la comuna sin selección académica.

¿Cuál es el valor de disminuir la selección académica? Según Catalina Estevez, investigadora del área de Política Educativa de Educación 2020, “la selección académica es una de las herramientas clásicas de la segregación porque separa a los estudiantes según el capital cultural de sus familias. La selección empobrece el proceso educativo, ya que una educación de calidad también es una educación inclusiva”.

Así, con los cupos de transferencia, los liceos emblemáticos se abrieron, por primera vez, a incluir un porcentaje de estudiantes sin este proceso de selección. Entre los colegios que innovaron estuvo el Carmela Carvajal. Según Rosenzvaig, “el liceo de niñas más selectivo del país”.

Miedo al cambio

La medida chocó con la cultura emblemática del Carmela, que tradicionalmente ha sido academicista y de selectividad. “Los profesores han sido el grupo más reticente. Hay distancia y temor. No hacia las niñas, sino hacia el cambio. Una actitud razonable en este tipo de colegios”, explica Marcela Ahumada, directora del liceo.

Para ello, el colegio ha tomado medidas, como conversatorios con todos los miembros de la comunidad educativa, así como reforzamiento especial para las estudiantes provenientes de los cupos de transferencia. “Se dice que nosotros somos buenos porque seleccionamos. Yo digo que somos buenos porque generamos altas expectativas. Queremos que las niñas de transferencia sientan ese espíritu carmeliano, la idea de que esperamos de ellas lo mejor que nos puedan dar”, añade Ahumada.

Expectativas que las estudiantes han cumplido. De los 135 cupos disponibles para el 2014, ingresaron 37 niñas por transferencia no académica. En una comparación de notas realizada en mayo, las niñas no mostraban diferencias significativas con sus otras compañeras. “Por eso le pido a los colegas que no pongamos mitos. No digamos que las niñas de transferencia no vienen preparadas o que no lo van a lograr, porque la estadística me dice otra cosa”, afirma la directora.

A nivel de convivencia, tampoco ha habido problemas. “Mezclamos a todas las alumnas en los primeros medios, los cursos tienen niñas de transferencia, carmelianas desde séptimo y de selección académica. Y no ha habido ningún rechazo, ningún ruido”, agrega Ahumada.

La reforma

La reforma educativa ha apuntado al cese de la selección académica, un tema especialmente delicado para los liceos emblemáticos. Sin embargo, la directora Marcela Ahumada no le teme al cambio, porque ya lo están viviendo y porque espera que sea “con responsabilidad”.

“En el Carmela no hay una cultura instalada para la diversidad aún. Tenemos cuatro pisos y no hay rampas ni ascensor. Tampoco tenemos psicóloga. Entonces, el cambio debe ser preparado y con responsabilidad. Si la no selección es cuidada y considerando a la comunidad, no va a tener ningún efecto negativo”, destaca.

A modo de balance, ¿cómo evalúan la experiencia de no selección académica? Mariano Rosenzvaig la celebra: “La directora logró instalar la idea de que ser emblemático no es sólo tener los mejores resultados, sino también ser innovador y vanguardista”. Lo mismo piensa Marcela Ahumada. “Yo estoy súper contenta, porque ha derribado mitos. Y tengo la certeza de que vivir en la realidad es mucho más sano que vivir en un mito”.

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