Jeannette LaFors: “Hay una epidemia de aburrimiento, no se está conectando el aprendizaje con los temas que le interesan a los estudiantes”

15 Sep
Jeannette LaFors: “Hay una epidemia de aburrimiento, no se está conectando el aprendizaje con los temas que le interesan a los estudiantes”

Trabajar los objetivos de aprendizaje (OAS), a través de un proyecto es el principal objetivo del Aprendizaje Basado en Proyectos, metodología innovadora que no solo beneficia a los alumnos, sino que también a la comunidad. 

El mundo está cambiando constantemente, por ello es necesario que quienes en el futuro ingresen al mundo laboral, tengan las habilidades -llamadas destrezas del Siglo XXI- para poder ser parte del vertiginoso tren de cambios. Sin embargo, hoy en la sala de clases, se continúa enseñando con métodos antiguos, que ya no entregan las herramientas necesarias a los jóvenes. Por eso, en algunas partes del mundo y ahora en Chile, se está implementando una nueva manera llamada Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Jeannette LaFors, profesora de Historia egresada de la Universidad de Stanford y experta en ABP, habla en esta entrevista sobre el método, sus beneficios y cómo éste está cambiando las aulas donde se implementa.  

¿Qué es el ABP? 

Es una metodología que tiene varios componentes y características. Lo principal es que el ABP le da un significado al aprendizaje de los alumnos ya que la materia no está desconectada de su vida ni de la comunidad o del mundo. Cuando pienso en ABP, pienso en aprendizaje aplicado.
Los alumnos, cuando aprenden a través del ABP, tienen un espacio para investigar, indagar, no están sentados escuchando. Aquí hay más profundidad.

Este método exige colaboración entre docentes. ¿Cómo trabaja un profesor de matemáticas con uno de arte?

Por varios años enseñé Historia a través de ABP. Los alumnos tenían que hacer debates, obras de teatro interpretando eventos importantes o representaciones de personas famosas. Esto significó agregar el ramo de Inglés. Entonces trabajé con la profesora de ese ramo y juntas combinamos y creamos unidades vinculadas con las dos asignaturas. Eso implicó compartir tiempo para planificar, conversar y ajustar el trabajo y fue una experiencia muy enriquecedora. Ahora, el espacio para las conversaciones fue vital para el éxito del curso, entonces, tuvimos 40 o 50 minutos cada día para planificar, evaluar, organizarnos.

¿Cómo se eliminan las barreras entre profesores?

Planificando. El otro día, en Arica, con 30 profesores, hicimos seis proyectos en grupos de 4 o 5. Lo más importante que tuvieron que hacer, fue pensar qué Objetivos de Aprendizaje (OAS) serían parte de los proyectos. Luego, ver qué intereses tienen los alumnos y qué proyecto sería llamativo, útil y significativo. Generaron ideas y surgió una pregunta sobre la energía solar. A partir de eso, analizaron los OAS en ramos como lenguaje, ciencias, arte y vieron cómo se podían combinar para generar el proyecto. Ese tipo de planificación hace que sean más creativos. Los profesores estaban emocionados, ya que tenían la oportunidad de pensar no sólo en su contenido, sino que también en la conexión con los alumnos y los otros ramos.
En todo el mundo hay una epidemia de aburrimiento en los alumnos, no se está conectando el aprendizaje con temas que a ellos les interesan, sólo están recibiendo datos. Para mí, lo importante es empoderar a los alumnos  y que ellos sepan que pueden hacer algo con el contenido, que no es algo que están aprendiendo pasivamente. Si vemos cómo funciona el mundo, no lo hace como la sala de clases actual. Hoy cada vez se trabaja más en grupo, colaborando para resolver problemas.

¿Cómo se puede aplicar el ABP en Chile?

Cuando tenemos un cambio de paradigma, es difícil hacer esa modificación, porque hay rutinas. Pero es importante el cambio, porque si no lo hacemos no vamos a tener éxito y existirá en el futuro un grupo de alumnos con una brecha de preparación. Es necesario que las escuelas den el tiempo para que los profesores trabajen. Hay algunos colegios donde no existe ese espacio, pero se debe implementar y creo que es factible hacerlo.

¿Cómo tienen que ser los docentes que enseñan ABP?

El ABP incluye docentes de cada estilo: una persona muy dramática o alguien callado también Lo importante es que los profesores empoderen a los niños. Mi pregunta siempre es ‘¿Quién hizo el trabajo hoy? ¿Yo en clases, o ellos?". El trabajo del profesor es antes de ingresar al aula, al armar un plan, pero durante la clase son los alumnos los que están trabajando. El profesor monitorea, pregunta.

¿Cualquier profesor puede hacer clases a través de ABP?

Creo que sí. Si vemos los tipos de aprendizajes más alineados con el ABP, pensamos en deporte, por ejemplo. ¿Un entrenador de fútbol cómo enseña? Lo hace hablando con los jugadores, hace un curso, una presentación, ve las habilidades y qué pueden hacer sus jugadores y, luego ellos son los que juegan y toman decisiones cuando están al interior del campo. Un buen entrenador sabe cómo juegan.  

Entonces, un profesor tiene que ser como un buen entrenador de fútbol.
Debe ser un buen observador, tiene que saber el contenido de su clase y debe conocer a sus alumnos, sus habilidades, fuerzas, necesidades, debilidades y motivaciones.  Si ve a un estudiante desmotivado, tiene que acercarse y preguntar qué pasa, hacer entender que hay un equipo. El ABP es algo muy interpersonal. Sí, el contenido es importante, pero conocer a los alumnos también es importante, así como implementar estrategias innovadoras e interesantes.

¿Cuál es el impacto que tiene el ABP en los alumnos y alumnas?

En mi experiencia, he observado que los estudiantes aprenden mejor. Los jóvenes, a través de este método, retienen más información, tienen mayor crecimiento emocional. Hay mayor asistencia, porque los alumnos disfrutan lo que están aprendiendo y se sienten responsables cuando son parte de un proyecto o un grupo. Además, hay resultados académicos mejores y se puede observar que ellos aprenden las habilidades del siglo XXI. 

¿Cuáles son esas habilidades? 

Pensamiento crítico, habilidad de comunicación, creatividad, colaboración, y metacognición, que es la reflexión. Si tenemos esas cinco habilidades, no importa el contenido, podemos diseñar, aplicar, reflexionar, resolver problemas. Soy historiadora y creo que la historia es relevante. ¿Cómo se aplica la historia? Sólo se dan datos. Pero lo importante es aprender y entender por qué pasó lo que pasó y qué consecuencias tuvo. Los alumnos tienen que reflexionar, pensar, comunicar lo que aprendieron. En Chile se les da valor a estas habilidades, pero ¿cómo las incorporamos en el aula? Eso es lo que falta. El desafío más grande es abrir los espacios para que los docentes puedan aprender nuevas estrategias, como el ABP, y aplicarlas en el aula.

¿Cualquier niño puede aprender a través del ABP? Algunos son más retraídos o tímidos. 

Sí, hay jóvenes a los que les cuesta más, pero también hay estrategias para ayudarles. Por ejemplo, se hacen grupos y se presenta una pregunta. Luego, cada alumno piensa y escribe su respuesta. Después, presentan su idea, pero frente al grupo pequeño, que es más cómodo, más íntimo. Si se equivoca ahí, qué importa. Todos pueden aprender a través del ABP.

¿Recuerdas algún proyecto que haya tenido un impacto en ti?

Tengo un ejemplo lindo de un colegio en California. Los alumnos estaban estudiando sobre las biografías en Inglés y en vez de hacer una tradicional, fueron a un hogar de adultos mayores. Fue un proyecto de tres meses, donde los alumnos conversaron con una persona adulta, lo entrevistaron y escribieron su biografía y publicaron un libro con la vida de los ancianos. Luego eso se presentó en una exhibición. Allí los alumnos aprendieron varias habilidades académicas: escribir, escuchar, comunicar, presentar el género de biografía. Pero además crearon un vínculo con un adulto mayor y estoy segura que esos jóvenes van a recordar a esa persona para toda la vida.

¿Cómo ves la innovación en la sala de clases chilena?

Veo que la sociedad está muy interesada con la innovación, pero no se ve reflejado en la sala de clases. Tenemos que generar ese sentido al interior de la sala de clases.

¿Qué debería hacer Chile para empezar a implementar el ABP en la sala de clases?

Primero, tenemos que preparar a los docentes para hacerlo bien. Ellos necesitan tiempo para aprender, planificar y un ambiente de innovación. Necesitamos un sistema de preparación para los docentes. Creo que se debe introducir esta metodología en el desarrollo profesional. Es necesario conversar e intercambiar ideas, proyectos. 

Últimas Noticias

A pocas semanas de las elecciones, los candidatos presidenciales ya han dado a conocer sus propuestas educativa

En Educación 2020 estamos convencidos que la Ley de Inclusión va en la dirección adecuada ya que resguarda el d

La Desmunicipalización apunta en la dirección correcta, creando una institucionalidad cuya labor exclusiva será

Comentarios