Cambia estructura del ciclo escolar de 8+4 a 6+6

Cambia estructura del ciclo escolar de 8+4 a 6+6
Ingreso: 
8 de marzo de 2017
Estado: 
Segundo Trámite
Enviado por: 
Ejecutivo

Detalle

El proyecto cuenta con un artículo único, que modifica el artículo 8° de la Ley General de Educación. Su objetivo es transformar la duración de los años de la educación escolar básica y media y que entre en vigencia en el año 2027, en vez del año 2018, fecha en la que originalmente iniciaría este cambio. 

“Artículo único.- Reemplázase, en el artículo 8º transitorio de la ley N° 20.370, que establece la Ley General de Educación, cuyo texto refundido, coordinado y sistematizado con las normas no derogadas del Decreto con Fuerza de Ley N° 1, de 2005, fue fijado mediante el decreto con fuerza de ley N° 2, de 2009, del Ministerio de Educación, la frase “que se inicie ocho años después de la entrada en vigencia de la ley N° 20.370” por “de 2027”.

ACTALIZACIONES

Viernes 9 de junio de 2017: El proyecto debería ser conocido por la Comisión de Educación y Cultura del Senado para su estudio y votación, pero a la fecha aún no se ha citado a sesión para su votación en general y particular, lo que iniciaría su segundo trámite constitucional.

Viernes 26 de mayo de 2017: Luego del cambio de urgencia (de simple a suma), el proyecto debe ser conocido por la Comisión de Educación y Cultura del Senado, para su estudio y votación. Sin embargo, al 16 de mayo aún no se cita a sesión para votar e iniciar su segundo trámite constitucional.

Viernes 19 de mayo de 2017: el proyecto debe ser conocido por la Comisión de Educación y Cultura del Senado para su estudio y votación. Sin embargo, al 19 de mayo aún no se cita a sesión para votar en general y particular, lo que iniciaría su segundo trámite constitucional.

Miércoles 17 de mayo de 2017: el gobierno cambió la urgencia del proyecto de simple (30 días para su tramitación) a suma (15 días para su tramitación), presionando a la Comisión de Educación y Cultura del Senado, que al mismo tiempo vota en particular el proyecto de nueva Educación Pública.
 
Mayo de 2017: El proyecto debe pasar a la Comisión de Educación y Cultura del Senado para su estudio y votación. Sin embargo, al día 28 de abril aún no se cita a sesión para votar en general y particular y así iniciar su segundo trámite constitucional.

La opinión de Educación 2020

La propuesta de cambiar la estructura del sistema escolar de 8+4 a 6+4+2 surge del INFORME FINAL DE CONSEJO ASESOR PRESIDENCIAL PARA LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN, del año 2006.En él, se entregan los siguientes argumentos para plantear esta medida: 

  1. CALIDAD: La educación general básica de ocho años es impartida por docentes de formación generalista para las 10 asignaturas del currículum, lo que no permite la profundización de los conocimientos requerida para enfrentar el currículum de los primeros años de Educación Media.
     
  2. EQUIDAD: Al año 2006, un 68,5% de los profesores en colegios particulares pagados tenían título de educación media, comparado con el 36,4% de los particulares subvencionados y el 13,6% en establecimientos municipales. Así, al hacer el cambio se obliga a que cada docente de este nivel posea la especialización.
     
  3. PERTINENCIA: El largo período de Educación Básica a cargo de profes generalistas no se acomoda a los cambios psicológicos que ocurren en este lapso. Estudiantes de entre 11 y 14 años reciben educación en contextos similares a los de sus pares más jóvenes, con metodologías similares y con demandas curriculares reducidas, respecto de sus contrapartes en otros países. (Según el informe en la mayoría de los países se utiliza la estructura del 6+6). 

Es importante considerar que la propuesta del 8+4 nace en 1965, cuando la educación básica era obligatoria. Por ende, extender ese período aseguraba mayor escolaridad, elemento innecesario actualmente considerando que la educación obligatoria es de 12 años. 

En cuanto a la postergación para que entre en vigencia la ley, la medida tiene sentido considerando los siguientes elementos: 

  1. Se debe acomodar la infraestructura de las escuelas, donde las de educación media deberán ampliar salas para recibir a los estudiantes de séptimo y octavo básico, mientras que las escuelas de educación básica deberán decidir si reducir cursos y terminar en sexto básico o bien expandirse a la educación media, aumentado el número de salas.  Hoy hay 3.841 escuelas que ofrecen educación de primero a octavo básico, y dos tercios de ellas (2.573) son municipales.
     
  2. Con la implementación de la ley se necesita que los docentes de séptimo y octavo básico sean docentes especialistas. A la fecha se estima de los 115.000 profesores que hacen clases de séptimo básico a cuarto medio sólo el 56% cuenta con alguna especialidad.
     
  3. Actualmente las escuelas se están adaptando a la puesta en marcha de las reformas educacionales, lo que agrega altos niveles de estrés y exige tiempos y recursos. Sumar a lo anterior esta nueva modificación tiene el riesgo de saturar a las escuelas.
     
  4. Si la ley entrase en vigencia el año 2018, las escuelas más afectadas en matrícula serían las que ofrecen educación de primero a octavo básico, pues sus estudiantes se cambiarían de escuela en sexto básico. De todas estas escuelas 2/3 son municipales, por lo que la matrícula de este sector sería la más afectada.

 Más allá de la postergación de la implementación de la ley, es necesario cuestionarse el sentido de la misma y su impacto en el aprendizaje de los estudiantes.

Existe escasa evidencia que el cambiar la estructura de 8+4 a 6+6 tenga un impacto significativo en los aprendizajes de los estudiantes. Dentro de los argumentos esgrimidos por el consejo asesor (2006) destacan que las escuelas que han adoptado este sistema han tenido mejores resultados y que esta organización favorece a estudiantes de séptimo y octavo, pues les permite desempeñarse en un ambiente afín a sus desarrollo psicológico (con estudiante de 13 a 18 años).

En cuanto al primer argumento, las escuelas que han adoptado este sistema son principalmente particulares pagadas, por lo que los resultados pueden deberse al nivel socioeconómico de los estudiantes y no a la estructura de los cursos. En cuanto al argumento de que el cambio de estructura de ciclos se adecua mejor al desarrollo psicológico de los estudiantes, no es claro cómo esto impactará en el desempeño de los estudiantes. Es improbable que un cambio en la estructura de los ciclos sea capaz de impactar el núcleo pedagógico, y por ende el aprendizaje de los estudiantes, a no ser que sea acompañado de elementos que afecten directamente lo que sucede en el aula. En este sentido, que los docentes de séptimo y octavo sean especialistas sí es un cambio positivo, pues impacta en lo pedagógico. Las asignaturas a partir de este nivel parecer necesitar un mayor nivel de especialización y metodologías distintas. Sin embargo, es necesario reflexionar si para este cambio es necesario cambiar la estructura o sencillamente exigir que en estos cursos haya profesores de especialidad.

Otro  argumento utilizado fue que la mayoría de los sistemas educativos de países desarrollados cuentan con una estructura 6+6, pero no se citan estudios que den cuenta de que este ordenamiento efectivamente produce mayor aprendizaje. Nuevamente existe el riesgo de asumir conexiones lineales entre la estructura y el aprendizaje, sin explicar los mecanismos de cómo estos cambios producen impacto en el núcleo pedagógico.

En resumen existe poca evidencia para justificar una política educativa de alto costo, con posibles impactos negativos para la matrícula pública y cuyos beneficios son dudosos. Si el mayor beneficio es contar con profesores de especialidad a partir de séptimo básico, entonces este debiese ser el objetivo de la política, y no el cambio de la estructura del sistema. Además, debe recordarse que una de las principales motivaciones para sugerir este cambio en el año 2006 era que la “oferta curricular no se ajusta apropiadamente a las demandas de la sociedad del conocimiento, ni a lo requerido para la inserción en el mundo laboral”. Sin embargo, con la postergación de la implementación para el año 2027 es probable que la estructura sugerida (6+6) quede desactualizada, y que los cambios económico-sociales exigen una estructura distinta.

Lecturas relevantes:

http://www.elmercurio.com/blogs/2015/04/22/31195/Frenar-el-cambio-de-estructura-del-sistema-escolar.aspx

http://www.latercera.com/noticia/conveniente-aplazar-una-decada-cambio-s...

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